El Cuerpo y la Sangre de Cristo

Este domingo se celebra la solemnidad del Corpus Christis, traducida al latín es el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Esta solemnidad es celebrada sesenta días después del Domingo de Resurrección, el jueves siguiente a la solemnidad de la Santísima Trinidad, que tiene lugar el domingo posterior a Pentecostés.

En Panamá, esta celebración tiene una trascendencia cultural religiosa heredada por los españoles en tiempo de la colonización.   Nuestros pueblos como La Villa de Los Santos y Parita le agregan otro punto de vivencia a esta fiesta y es el carácter folclórico, en donde son realizados con procesiones, altares y  alfombras de flores elaborados con materiales orgánicos inertes.

Por otro lado, dentro del templo se expone el Santísimo Sacramento que recorre las calles del pueblo, visitando los altares ubicados en las diferentes casas en donde son esperados con alfombras como recibimiento.

Otros aspectos que debemos resaltar son las danzas tradicionales que acompañan  a la procesión.

Esta manifestación de fe se ha propagado a varias regiones de nuestro país, entre estas tenemos a la Parroquia Santa María La Antigua ubicada en el corregimiento de Betania del distrito de Panamá que desde hace varios años realiza esta celebración bajo estos dos aspectos tanto religioso como cultural. La feligresía trabaja organizando esta celebración con alfombras, danzas y una liturgia bien elaboradas.

¿Qué significa comer el cuerpo y la sangre de Cristo?

El vino y el pan convertido en el Cuerpo y Sangre de Cristo es un milagro transformador de nuestras vidas y hogares para renacer en un hombre nuevo.

Este gesto de amor departe de Jesucristo; por su entrega generosa; hace que todos seamos uno en el amor.

“Para que todos sean uno. Como Tú, oh Padre, estás en mí y Yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste” (Jn 17, 21).

Cada vez que comulgamos el Cuerpo y la Sangre de Cristo el milagro de la unidad ocurre, nos unimos a Jesucristo y a toda la Iglesia, es aquí donde con más fuerza podemos interceder por los unos y los otros. (Intercesión de los Santos)

Este acto debe verse reflejado en la relación con nuestros hermanos. siendo este signo el AMOR el sentimiento más hermoso que mueve los corazones y es aquí donde seremos evaluados al final de nuestra existencia humana, cuando nos encontremos cara a cara con Dios.

Por: Jessica Quezada Aguilar

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *